Embarazo: lo que debes comer

Una correcta alimentación en esta etapa es fundamental para tu salud y la del feto, pero además es clave para el desarrollo y crecimiento del futuro bebé
Autor/es: Carmen Barriga
Actualizado el 25/05/2010
Compartir en:
Facebook Twitter Menéame
 

Vitaminas

Un aporte óptimo de vitaminas es esencial para una vida sana. Durante el embarazo las necesidades de este tipo de nutrientes aumentan, sobre todo de:
  • Ácido fólico. Fundamental para la proliferación celular y el crecimiento del feto, su falta puede dar origen a “defectos del tubo neural”, una malformación de la médula espinal (parte del sistema nervioso) durante la fase embrionaria. Con una dieta equilibrada no es posible alcanzar las necesidades de ácido fólico durante el embarazo (400 mcg/día), por lo que es necesario ingerir suplementos o alimentos enriquecidos con esta vitamina. La encontrarás en la levadura de cerveza, las verduras de hoja oscura, las patatas, los cereales integrales, los germinados, las ostras, el salmón, la leche entera y los dátiles.
  • Vitamina B1 (Tiamina). Las recomendaciones en embarazadas son de 0,3 mg/día extra. Con una dieta equilibrada puedes tener un aporte suficiente de esta vitamina en la etapa de la gestación, sobre todo si incluyes en tus menús levadura de cerveza, huevos enteros, frutos secos (especialmente los cacahuetes, las avellanas y las nueces), carnes de cerdo o de vaca, garbanzos, lentejas y ajos.
  • Vitamina B2 (Riboflavina). A partir del tercer trimestre de gestación es necesario un aumento del aporte de 1,4 mg/día. La levadura de cerveza, el germen de trigo, las almendras, el coco, los quesos grasos, los champiñones, el mijo, los quesos curados y semicurados, el salvado, los huevos y las lentejas son ricos en ella.
  • Vitamina B6 (Piridoxina). Tomar menos de la cantidad recomendada en la embarazada (2 mg/día) se asocia a un incremento del riesgo de enfermedad coronaria. Aunque aún no está del todo claro, se sospecha que este efecto puede tener relación con la ingesta inadecuada de ácido fólico. Para evitarlo, toma frecuentemente sardinas y boquerones frescos, nueces, lentejas, garbanzos, carne de pollo, atún y bonito (frescos o congelados), avellanas, carne de ternera o cerdo y plátanos.
  • Vitamina B12. Puede incrementar el riesgo de enfermedades vasculares y de cáncer. Las recomendaciones actuales durante la gestación son de 2,6 mg/día.
  • Vitamina C (Ácido Ascórbico). Actúa como antioxidante. El déficit de esta vitamina puede causar una rotura prematura de las membranas amnióticas. Aunque tomarla en exceso tampoco es bueno: puede provocar escorbuto en el lactante. Lo habitual es recomendar la toma de 85 mg/día, aunque ten en cuenta que si has tomado anticonceptivos orales durante largos periodos, eres fumadora o tu gestación es múltiple tus necesidades de vitamina C serán más elevadas. La encontrarás en los cítricos, los pimientos, los kiwis, las fresas, los caquis, las frambuesas, la sandía, el brécol, las coles de Bruselas, las patatas y las calabazas.
  • Las zanahorias son muy ricas en vitamina A.

    Vitamina A (Retinol). Es necesaria para el desarrollo fetal, la formación del calostro (la primera leche que produce la madre) y la síntesis de hormonas ligadas a la gestación. También contribuye a una correcta formación de depósitos hepáticos, muy vinculados a un correcto aporte de minerales a través de la leche materna. Su déficit acarrea un retraso del crecimiento intrauterino y aumenta la posibilidad de parto prematuro. Las recomendaciones de ingesta son de 770 mcg/día. El perejil, las espinacas, las zanahorias, la mantequilla, el aceite de soja, el atún y el bonito, los huevos y los quesos la contienen en abundancia.
  • Vitamina D. Es esencial en el metabolismo del calcio. La fuente principal de esta vitamina es la luz solar por lo que, con una exposición regular se pueden aportar cantidades suficientes. La deficiencia de vitamina D durante la gestación se asocia con varias alteraciones en el metabolismo del calcio, tanto en la madre como en el feto. Durante el invierno es preciso asegurar la ingesta de vitamina D a través de la dieta; la leche y los productos lácteos son ricos en ella.

Comentarios

avatar-Una madre
Una madre 10/05/2010

Qué dificil es no comer por dos, o por tres!

avatar-Eli PA
Eli PA 31/05/2010

Sí, los primeros meses tenía un hambre que no veas, y nada de mareos o vómitos

Su pregunta y/o comentario y el nombre de usuario facilitado, podrán ser publicados y visibles para todos los usuarios de este sitio web.

Los datos solicitados en los campos marcados con * son obligatorios.

¿Sabías que...

Tener sed cuando se hace deporte es una señal de alarma

La sensación de sed llega cuando ya has empezado a deshidratarte, por eso es muy importante que bebas antes de hacer ejercicio pero también mientras lo practicas y al terminar.

Más información...

Síguenos en:

  • Facebook
  • Twitter
  • Youtube
  • RSS