Las setas, ricas en fibra y bajas en calorías

Incorpóralas a tu cocina y obtendrás una dosis extra de minerales y oligoelementos
Autor/es: María José Alonso
Actualizado el 08/10/2010
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Otoño es tiempo de setas, un alimento con un gran número de propiedades saludables. Aunque para hablar con propiedad, más que de setas tendríamos que decir hongos. Las setas son sólo la parte visible del hongo, que crece bajo tierra. De esta manera, las setas sólo las vemos cuando las condiciones de humedad son adecuadas para que el hongo “fructifique”.

Se calcula que existen cerca de 600 especies de hongos con sustancias que pueden ser terapéuticas. De hecho, la industria farmaceútica fabrica diversos medicamentos a partir de ellos. Uno de los ejemplos más conocidos es el Penicilium notatum. Su nombre ya nos da la pista de que fue este hongo el que permitió al doctor Fleming sintetizar la penicilina.

El boleto comestible o 'cep' es muy rico en selenio.


De todas las especies de hongos algunas son tóxicas (no pueden consumirse directamente) y otras, por fortuna, son comestibles, muy agradables al paladar, nos aportan proteínas y otros nutrientes y mejoran nuestra salud. Toma nota:
  • Contienen entre un 10 y un 50% de hidratos de carbono no digeribles pero que pueden ser fermentados parcialmente por las bacterias de nuestro intestino (en el colon) y tienen sobre el aparato digestivo un efecto similar al de la fibra. Estas sustancias se hinchan con el agua y ayudan a regular el tránsito intestinal.
  • Aumentan la excreción de ácidos biliares por lo que mejoran la digestión de las grasas y ayudan a controlar el colesterol.
  • Son muy bajas en calorías y, por tanto, su consumo está indicado como parte de las dietas de adelgazamiento.
  • Tampoco contienen sodio, por lo que resultan muy adecuadas para los hipertensos.
  • Son una abundante fuente de minerales y de oligoelementos (cobre, zinc, selenio, hierro y molibdeno), imprescindibles para que en el cuerpo funcionen un gran número de mecanismos biológicos. Entre estos oligoelementos cabe destacar el selenio, que ha demostrado ser uno de los nutrientes que en cantidades pequeñísimas posee mayor efecto antioxidante y protector contra algunos tipos de cáncer.

Las más populares
Entre las setas comestibles más conocidas está el gustoso boleto comestible (Boletus edulis) que en Cataluña se conoce como “cep”, la variedad que contiene más selenio. La gírgola (Pleurotus ostreatus) y el champiñón (Agaricus bisporus) son también setas muy ricas en este oligoelemento.
El champiñón ayuda a regular los niveles de glucosa y refuerza las defensas
El champiñón, además, ayuda a regular los niveles elevados de glucosa en sangre e igual que la seta de cardo (Pleurotus eryngii) tiene una acción beneficiosa sobre el sistema de defensa del cuerpo.

Pero no sólo disponemos de setas de nuestros bosques. En los últimos años, como consecuencia de la globalización, se han comenzado a consumir setas de China y Japón, como el reishi (Ganoderma lucidum), el shiitake (Lentinus edodes) y el maitake (Grifolia frondosa). Según diversos estudios el consumo de estas setas puede ayudar a la prevención de enfermedades e incluso, en un futuro, podrían servir para preparar medicamentos destinados al tratamiento de ciertos tipos de cáncer.

Como ves, la incorporación de setas comestibles en la dieta es una costumbre muy saludable. Aprovecha ahora que están de temporada, y cuando se acabe el tiempo de setas ten en cuenta que puedes encontrar diversas variedades desecadas que mantienen todo su valor nutritivo.

Comentarios

avatar-Soto
Soto 08/10/2010

ay! k gran placer es comer robellones en otoño, y tb ir a buscarlos!!

avatar-Laura
Laura 13/10/2010

Yo siempre he querido ir a buscar pero me da miedo no distinguir los venenosos

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