El verano tiene sus propias alergias

Autor/es:
Redacción 26/07/2010
En verano comemos distinto, dormimos en camas extrañas o exponemos la piel a cremas y cosméticos que en invierno ni tocamos. Estos y otros cambios hacen que en esta época proliferen las reacciones cutáneas y las alergias a alimentos, tal y como advierten desde la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

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En verano, los alérgicos deben seguir controlando los ingredientes de lo que consumen.

En esta época, los alérgicos a los alimentos deben “vigilar todos los productos que ingieren leyendo detenidamente los ingredientes que los componen: leche o frutos secos en los helados, trozos de frutas como melón, kiwi y melocotón en postres y batidos; mariscos en las ensaladas...” recuerda el doctor José Luis García Abujeta, coordinador del Comité de Alergia Cutánea de la SEAIC, pues en verano comemos con “mayor descuido”.
Atención con las residencias de verano
El traslado a una residencia distinta que lleve mucho tiempo cerrada también puede detonar la alergia, al ser un posible foco de ácaros. Aunque la concentración de ácaros es menor en invierno y verano, hay que tener en cuenta que el clima de las zonas costeras la favorece: lo mejor es limpiar bien la casa de veraneo antes del traslado si va a habitarla un paciente alérgico.

En el nuevo destino también puede aparecer una alergia a animales a los que no estamos acostumbrados: “las alergias a animales más frecuentes son a los gatos o perros, pero también pueden producirse a ratones, cobayas, hámsters y caballos”, indica García Abujeta. Esta reacción suele atacar a los ojos y a las vías respiratorias en forma de rinoconjuntivitis alérgica, y puede dar lugar a síntomas asmáticos.

Eso sin contar los insectos. “En España alrededor de 800.000 personas son alérgicas al veneno de los insectos himenópteros”, entre los que se encuentran abejas y avispas. En estos casos es importante la prevención de reacciones graves.
Alergias en playas y piscinas
Las piscinas y las playas también entran en las advertencias de la SEAIC. La alergia al cloro de las piscinas es poco habitual, pero puede darse si la concentración supera los límites recomendables. En cuanto al sol, advierte el experto que “existen alergias en la piel (eccemas) que precisan de la acción conjunta de las radiaciones solares para producirse. Entre las casuas que los producen se encuentran los filtros que tienen algunas cremas solares y algunos medicamentos antiinflamatorios”.

La piel es más sensible en esta época y no ayudan ciertas prácticas típicamente playeras como la de hacerse tatuajes con henna. Esta henna natural se enriquece con un producto que permite fijar mejor el tatuaje, la parafenilendiamina, y que puede producir “eccemas muy intensos, de difícil recuperación posterior, que dejan muchas secuelas”. Por ello, García Abujeta desaconseja su uso, sobre todo en los niños.

Fuente: Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC)
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Últimos comentarios Comentar

avatar-Melaspiro

Melaspiro

sí en verano t puede pasar de todo, pero mejor no pensar en ello. buen veranooo!

26/07/2010

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