El resveratrol, una sustancia presente en el vino tinto y en el hollejo y las pepitas de las uvas, dificulta la formación de adipocitos, que son las células que forman el tejido graso. Es la principal conclusión de un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition.
Este efecto positivo del resveratrol puede ser especialmente beneficioso para prevenir y tratar enfermedades endocrinas (como por ejemplo la diabetes tipo 2 y la obesidad asociada a trastornos metabólicos, remarcan los autores del informe.
Las conclusiones de esta investigación se suman a la de otro estudio llevado a cabo hace unos años por el Instituto de Tecnología de Massachussets, en el que se apunta que beber vino tinto con moderación puede frenar el envejecimiento precisamente por la acción sobre las células que ejerce el resveratrol.
Pese a estos resultados positivos no hay que olvidar que, tomado en exceso, el alcohol puede perjudicar seriamente nuestra salud.
Fuente: The American Journal of Clinical Nutrition
Una sustancia presente en el vino tinto pone freno a las grasas.
Las conclusiones de esta investigación se suman a la de otro estudio llevado a cabo hace unos años por el Instituto de Tecnología de Massachussets, en el que se apunta que beber vino tinto con moderación puede frenar el envejecimiento precisamente por la acción sobre las células que ejerce el resveratrol.
Pese a estos resultados positivos no hay que olvidar que, tomado en exceso, el alcohol puede perjudicar seriamente nuestra salud.
Fuente: The American Journal of Clinical Nutrition




RSS
Facebook
Twitter
Youtube


Comentarios
Voy a empezar a ver la copita de vino de otra manera, jeje.